Sida y la alteración del sistema inmunitario

Hoy día cerca de 40 millones de personas padecen VIH SIDA, una pandemia que cobra muchas vidas anualmente y deja un saldo de impotencia y dolor en los familiares, amigos y científicos, porque hasta el momento no hay cura para la enfermedad.

 

Desde hace tiempo se conoce la interesante y controvertida relación entre las inmunodeficiencias y las alergias, incluido el SIDA, pues en 1984 empezó a relacionarse la elevada frecuencia de reacciones alérgicas en estos pacientes conforme avanzaba su enfermedad.

 

En los pacientes con inmunodeficiencias parciales o completas, su sistema inmunitario es incapaz de responder ante un agente patógeno y eliminarlo, y entre ambos hay un factor en común: el funcionamiento inadecuado de la respuesta inmunológica.

 

Algunas enfermedades virales se asocian o desencadenan síntomas alérgicos, especialmente en individuos con asma y dermatitis atópica.

 

Del virus de la Inmunodeficiencia humana  se sabe que las moléculas antigénicas se encuentran en su envoltura más externa e interna. Las cuales son el blanco para vacunas efectivas.

Hasta el momento se conocen 24 formas genéticas  circulantes del VIH-1, incluidos 11 subtipos y 13 formas recombinantes circulantes, lo que representa un verdadero reto para la epidemiología y el desarrollo de vacunas.

El desarrollo de una vacuna se realiza con base en el conocimiento de genética molecular del virus y del huésped; por tanto, si resulta tan difícil manipular el virus, puede intentarse aumentar  o inmunomodular la inmunidad del paciente a través de inmunoterapias o modificadores de la respuesta inmunitaria, o quizá con estabilizadores de mastocitos, porque si constituyera un reservorio podría evitarse su degranulación y con ello la diseminación del virus. Durante la infección por VIH que ocurre en individuos antes del desarrollo de la respuesta de anticuerpos, y durante la infección temprana por el virus en la que los individuos cero positivo, pero todavía están en una fase muy temprana de la infección, es el momento oportuno para que los pacientes reciban inmunoterapia, pues en este periodo el organismo es inmunocompetente y capaz de desarrollar mecanismos de defensa y memoria inmunológica.

Actualmente se aplican con eficacia las vacunas de extractos bacterianos, como inmunomoduladores para diferentes enfermedades infecciosas y no infecciosas, y la inmunoterapia en general con buenos resultados, por tanto, no puede perderse la perspectiva de una nueva modalidad de tratamiento y estudiar profundamente los pacientes con VIH/SIDA que empeoran  o inician con manifestaciones alérgicas.

Es difícil realizar una vacuna debido a la mutagenicidad del virus; sin embargo, debe intentarse la inmunorregulación en el paciente, como una autovacuna o algún tratamiento con suero, incluida la inmunoterapia con antígenos ambientales, que produzcan potenciación o modulación del sistema inmunológico mediante el control de subpoblaciones celulares Th2