Novedades en diagnóstico y prevención de la alergia alimentaria

La prevalencia de la alergia alimentaria se en¬cuentra en continuo incremento alcanzando cifras cercanas al 7-8%, sería una acción fundamental disponer de medidas de prevención primaria de la alergia alimentaria. Estas actividades preventivas pue¬den realizarse en la madre durante la gestación, durante la lactancia materna, así como en el niño.

En países occidentales se calcula que se produce cada 3 minutos una visita a los Servicios de Urgencias por alergia a alimentos y cada 6 minutos se desencade¬na una anafilaxia de causa alimentaria.

Realizar un diagnóstico correcto de alergia alimentaria es importante tanto para prevenir reacciones adversas, que pueden ser graves, sino también para evitar restricciones dietéticas innecesarias que en el caso de ser múltiples pueden conllevar en el niño problemas de deficiencias nutricionales y alteraciones del crecimiento.

Prevencion

El aumento en la prevalencia de la alergia alimentaria se ha relacionado con múltiples factores como pueden ser el modo de vida actual, las modificaciones en los hábitos alimenticios, en la flora comensal intestinal, la contamina¬ción ambiental, etc. Por todos estos motivos uno de los objetivos fundamentales en el manejo de estas enfermedades debe ser el instaurar medidas de prevención que consi¬gan disminuir su incidencia.

Recomendaciones

En resumen, a la luz de los conocimientos actuales pue¬den darse las siguientes recomendaciones sobre medidas preventivas para la alergia alimentaria:

Recomendaciones generales para la población
• Evitar el consumo de tabaco durante la gestación.
• Evitar el nacimiento por cesárea.

Dieta materna durante embarazo y lactancia
• Dieta balanceada rica en frutas, vegetales y fibra.
• No recomendada la exclusión de ningún alimento, incluso los considerados altamente alergénicos.
• No se pueden dar recomendaciones sobre la utiliza¬ción de probióticos ya que faltan por aclarar tipo de cepas y dosis útiles.

Aunque desconocemos el periodo óptimo de introduc¬ción de los alimentos, parece que existe una ventana de tolerancia individualizada para cada niño y alimento y por lo tanto un periodo de oportunidad en el que podemos intentar prevenir la alergia alimentaria.