El niño alérgico en la escuela.

¿qué es lo que se necesita saber?

Rinitis alérgica, asma, dermatitis atópica y urticaria, alergia alimentaria y reacción anafiláctica.
Las enfermedades alérgicas representan un grupo de enfermedades con impacto significativo en la calidad de vida de los niños y los adolescentes, y son causa de absentismo, deficiencia en el rendimiento escolar y en la inclusión social.
Problemáticas:
• Los niños con rinitis alérgica duermen menos horas por la noche, y aunque duerman siestas durante el día, la somnolencia diurna determina un riesgo 10 veces mayor de dificultades de aprendizaje y de comportamiento.
• La dermatitis atópica y la urticaria generan en los niños efectos físicos, psicológicos y sociales, a menudo subestimados, que alteran su calidad de vida. El prurito y la sensación de ardor en la piel pueden tomar grandes proporciones, al punto de afectar la calidad del sueño de los pacientes, a lo que se suman los efectos secundarios.
• La alergia alimentaria afecta entre 4 y 7% de los niños en edad escolar. Se manifiesta con síntomas muy diversos que pueden ocurrir en la escuela por primera vez, o no, debido a la exposición involuntaria al alimento al que el niño está sensibilizado.
• La reacción anafiláctica es una emergencia médica potencialmente fatal, a menudo mal diagnosticada y mal tratada, cuya prevalencia estimada es de 2%. En los niños, alrededor de 82 % de los casos ocurren en la edad escolar y alrededor del 20 % están asociados con la ingestión de un alimento en la escuela. La mortalidad es variable entre 0.05% y 2%.
Recomendaciones:
• La limpieza del ambiente escolar debe ser dirigido a la eliminación/reducción de los alérgenos presentes.
• Ventilación adecuada que ayudará a reducir la concentración de irritantes en su interior.
• Los niños y adolescentes con asma, de acuerdo con su desarrollo y aprendizaje, deben tener conocimiento sobre su enfermedad, aprender cuáles son los principales factores de riesgo de exacerbaciones y comunicarlos a su familia y personal de la escuela, y aprender a usar el medicamento broncodilatador en una situación de emergencia.
• Los padres de un escolar con asma deben informar a la coordinación de la escuela acerca de la gravedad del asma de su hijo y, siempre que sea posible, dar un plan de acción elaborado por escrito por el médico del niño.
• La detección precoz de estas enfermedades permite la creación de conductas específicas destinadas a reducir el impacto de los efectos negativos de la somnolencia diurna y la fatiga, en el comportamiento, el estado de ánimo y el funcionamiento cognitivo y escolar de estos niños, con lo que se mejora su calidad de vida y la de toda su familia.
• En el momento de inscripción de nuevos alumnos, la escuela debe preguntar sobre posibles alergias alimentarias, solicitar a sus familiares un plan de acción para la gestión de las emergencias y asegurarse de que la medicación indicada esté en la escuela y en los viajes escolares.
Las iniciativas de promoción de la salud escolar son una manera eficaz para resolver a corto plazo la mejora en el cuidado de los niños con enfermedades alérgicas crónicas, que pueden ser reforzadas por la participación activa de los equipos de la salud siempre en asociación con los equipo de la educación. Es un trabajo participativo donde los directivos y los profesores fomentan la inclusión de la promoción de la salud de los niños alérgicos en el proyecto político pedagógico de la escuela.